Con el fin de promover acciones conjuntas que fomenten una cultura de los derechos de la niñez y la adolescencia en la acción política y social, se concreta un convenio de cooperación entre la Fundación PANIAMOR y la Municipalidad de Escazú.
Fundación PANIAMOR, con casi cuatro décadas de trabajo por el bienestar de las niñas, niños y adolescentes en Costa Rica, celebra esta alianza con el gobierno local de Escazú que en el 2015 fue declarado por UNICEF como el “cantón amigo de la infancia” por su demostrado liderazgo y compromiso contundente con la niñez y la adolescencia, con la reducción de brechas de género y la prevención de la violencia contra las mujeres desde la infancia.
“Esta unión trascendental busca unir los esfuerzos institucionales para proteger la vida y los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Somos dos instituciones con muchas capacidades técnicas en la materia, que juntas podrán desarrollar muchas iniciativas y programas en beneficio de nuestra niñez.”, agregó el Sr. Alcalde de Escazú, Orlando Umaña.
El convenio se establece en el marco de las políticas municipales de género, educación, niñez y adolescencia para la promoción de iniciativas, desde un enfoque de género, en pro de los derechos de las niñas, niños y adolescentes y la inclusión social, en favor del empoderamiento personal y colectivo, la generación de oportunidades y del cambio cultural hacia la igualdad.
Para Oscar Valverde, director ejecutivo de Fundación PANIAMOR, “esta alianza representa una oportunidad clave para demostrar que el trabajo de articulación entre gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil es fundamental para generar cambios sostenibles que impacten positivamente la vida de niñas, niños y adolescentes, hoy y en el futuro, desde la gestión local del desarrollo.”
Las iniciativas que se planteen en el marco de la alianza buscan abordar las siguientes temáticas: prevención de la violencia y discriminación; educación; salud integral; fortalecimiento de la ciudadanía y liderazgo; acceso equitativo al deporte, la cultura, la recreación y la tecnología; prevención del embarazo adolescente; fortalecimiento de redes de protección; y formación y sensibilización en derechos de la niñez, adolescencia y género.
Invertir hoy en el bienestar de nuestras niñas, niños y adolescentes es clave para el desarrollo y seguridad de nuestras comunidades en el presente y futuro.